martes, abril 25, 2006

Steve Jobs en la Ceremonia de Graduación de la Universidad de Stanford

Seguro que ya lo conocéis. El texto tiene ya algún tiempo, pero me parece que contiene sabias reflexiones de alguien que ha triunfado en la vida partiendo de orígenes humildes y difíciles.

Además de estar al frente de una empresa que destila originalidad y buen hacer, los golpes que ha soportado en la vida, incluyendo la experiencia de enfrentarse al diagnóstico de una enfermedad irreversible y mortal, le hacen merecedor de todos mis respetos.

"En ocasiones la vida te golpea como un ladrillo en la cabeza. No pierdan la Esperanza. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía.

Tienen que encontrar eso que aman. Y esto es tan válido para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello un gran trabajo en aquello en lo que creen.

Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando. No se detengan. Al igual que con los asuntos del corazón, sabrán cuando lo encuentren. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años.

Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se detengan."


1 comentario:

Anónimo dijo...

Detrás de cada pequeña o gran aportación. Tras cada pequeño recodo de creatividad - este blog es un buen ejemplo de ello - se esconde un sentimiento de amor infinito por lo que uno hace.
Es la tan traída y llevada expresión (pero no por ello menos cierta) del "trabajo bien hecho". Tienen mucho de artesanal, de oficio. Uno nota el peso de los siglos a sus espaldas cuando la emplea.

He podido comprobar que representa también una enorme costura para los anhelos, las frutraciones, los sueños rotos diarios. El carpintero, acaba su mesa, la pulimenta y la observa orgulloso. Pasa el dorso de su mesa por la superficie perfectamente horizontal. Ha hecho bien las cosas, sin prisas, con mimo, por el mero placer de ver como las cosas van saliendo según el curso previsto. El proceso es el fin en sí mismo.

Maderería