sábado, febrero 03, 2007

Configurando ecto 2.4.2 con el nuevo Blogger

Desde que me pasé mi blog al nuevo Blogger, no había podido dedicar los diez minutos necesarios para configurar una de mis aplicaciones favoritas, ecto.

Aunque no resulta difícil, la configuración no es trivial debido a que hay que tener en cuenta dos pequeños cambios sin los que la aplicación os dará error al intentar conectarse a la API de Blogger.

El procedimiento es tan sencillo como:

- Lanza tu ecto 2.4.2 y crea una nueva cuenta (hazlo aunque ya tengas una previa).
- Introduce la URL de tu blog ( algo así como mibloguito.blogspot.com).
- Selecciona el sistema como Blogger (viene así por defecto).
- Selecciona la API como Atom (también por defecto).
- En el campo Access Point, introduce el valor 'http://www.blogger.com/feeds/default/blogs'. (OJO: por defecto el campo indica otra URL que NO funciona).
- A continuación os pedirá el login y password. Introducidlos teniendo en cuenta que os piden los datos del nuevo Blogger.
- Por último, para que esto todo funcione deberéis haber configurado en a través del interfaz Web de Blogger, en la pestaña 'Feed del sitio', permitir feed COMPLETO. Si no hacéis este cambio, no podréis usar vuestro querido ecto.


Espero que os resulte de ayuda.

martes, enero 09, 2007

La Vida

Estar vivo es contar una historia con un principio que no se recuerda y un final del que no se conoce nada. Todas las historias tienen un comienzo; el comienzo de la mía desaparece en el limbo.

Como tú, como todos, he perdido para siempre el recuerdo de mi nacimiento. ¿Nací el día en que mi madre me trajo al mundo, o bien la noche en que se amaron mis padres? y, antes de ese instante ¿dónde estaba lo que un día se uniría para convertirse en mí? ¿dónde estaba dispersada esa galaxia de decenas de miles y miles de millones de átomos que iba a convertirse en mí? ¿Qué planta, qué piedra , qué animal, qué rostro formaron antes de encontrarse en mí? Y antes incluso de que apareciera la vida, antes incluso de que la Tierra se formara a partir de polvo de estrellas, ¿dónde estaban?, ¿dónde estaban las piezas de ese rompecabezas? ¿existía ya algo de lo que un día se convertiría en mí en los orígenes de los orígenes cuando el universo surgió de repente del vacío? Mi historia, nuestra historia, se confunde con la historia del Universo...

Al principio de los principios, en el origen de los orígenes, no había NADA. No se puede hablar de tiempo, pues el tiempo no existía. Tampoco se puede hablar de ningún país o de cualquier otro lugar, pues el espacio no existía. Sólo la nada más absoluta, oscura, más negra que una noche sin luna, más silenciosa que una tumba, un vacío absoluto hasta lo inimaginable.

De repente ese vacío da a luz un minúsculo huevo de energía y materia concentrada que se ha terminado conociendo como BigBang, una singularidad física. Es el nacimiento del espacio,... y del tiempo.

El Universo recién nacido se expande a toda velocidad, hinchándose como un globo. Primero la masa que lo forma es lisa y uniforme, después aparecen grumos, sutiles nubes de gas que se transformarán en las galaxias. En esas galaxias nacen las estrellas, hogueras ardientes donde se forman todos los átomos que componen nuestro mundo. Esos minúsculos granos de materia se dispersan como el polvo al viento y siembran el espacio. Los átomos que formarán las nubes, las montañas, las mariposas, los tigres, las flores, y a nosotros y a nuestros sistemas nerviosos capaces de sentir emociones como el Amor, mostrar destreza y curiosidad, y preguntarse por el origen último de la Vida.

En un rincón alejado y oscuro del universo se forma la Vía Láctea, un vivero de cien mil millones de estrellas. En los suburbios de esta nueva galaxia, nace el planeta Tierra, que crece alimentándose de los restos que una estrella nueva, el Sol, dejó por el camino durante su formación. La joven Tierra quema como un plato recién salido del horno. En un principio la Tierra no es tierra, es únicamente fuego. El Planeta Fuego.

Las rocas fundidas del suelo por fin se solidifican y el vapor del del cielo se precipita como un diluvio sobre la Tierra creando los mares y los océanos primigenios. Esta intensa lluvia continua durante millones de años, el Planeta Fuego se convierte entonces en el Planeta Mar.

Pero el agua de este diluvio, que ha llenado todos los océanos y hace fluir ríos sobre la tierra aún humeante, no es un cuerpo como los demás, es un caos informe capaz de adoptar todas las formas. Es la argamasa universal, la salsa de la Vida que permite todas las mezclas. Gracias a este elixir, la materia sigue un camino azaroso sobre la Tierra, hacia la Vida.

En pequeños crisoles calentados por el sol se forma una sustancia que constituirá la esencia de nuestros orígenes. La materia intenta una nueva forma de existencia que resiste el poder devastador del tiempo. Minúsculos seres adoptan formas de burbujas replegadas sobre sí mismas que intentan separar su interior del exterior, como pequeños mundos cerrados, más pequeños que granos de arena. Son las primeras manifestaciones de la Vida.

Si dejas caer una gota de leche en el agua, verás aparecer por un instante formas regulares que parecen vivas. Pero eso no es vida. Se disipa y es arrastrada por el caos. Incluso el humo sabe crear formas... que se desvanecen casi tan aprisa como nacen.

La Vida es una forma que perdura, una forma en lucha contra el tiempo, que dura a pesar de la Ley Universal - la Termodinámica- que empuja a cualquier cosa organizada hacia el desorden, hacia el caos.

Y lo más extraño de todo, es que la vida es una forma que se mantiene semejante a sí misma aún cuando la materia de la que está hecha se renueva sin cesar. Mi boca, mis labios, los dedos que escriben este texto han cambiado continuamente sus células desde que mi vida empezó. Cada hora del día mueren miles de millones de ellas y son reemplazadas en mi cuerpo por otras nuevas. Sin embargo, yo sigo siendo yo, como el río sigue siendo río aunque por su lecho fluya agua siempre nueva.
No somos seres hechos de materia, somos formas irrigadas de materia, ríos de materia viva que trazan su sinuoso curso en la inmensidad del tiempo y del espacio. La Vida sustenta su propio movimiento una y otra vez, como una danza mágica...

La vida tenía todo el océano para sí y durante tres mil millones de años estuvo satisfecha, pero para un carnero la hierba siempre parece más mucho verde y apetitosa fuera del cercado, y más allá de las orillas se extendía el mundo virgen de las tierras elegidas.

Fue así como los peces se adaptaron al paraíso terrestre y surgieron los primeros animales con patas capaces de vivir fuera de los mares y océanos. La Tierra se cubrió de criaturas, y millones de garras, uñas y pezuñas inundaron los suelos de los continentes.

El agua te envuelve y te arrastra en una benévola danza que ayuda a los organismos a sobrevivir. Aventurarse a tierra firme es una decisión dura, como cambiar de planeta; se acabó la danza, hay que caminar y la gravedad se muestra con toda su crueldad. El cuerpo se vuelve pesado, muy pesado y es la pata con su estructura ósea la que los sostiene, como un pilar vivo.

El mundo es un laberinto lleno de misterios y peligros. Perdido en esta inmensidad cada ser traza a su alrededor una frontera invisible. Dentro de ese círculo mágico, en ese espacio familiar, el que conoce cada rincón se siente seguro. Si un desconocido transgrede este límite, llega el momento del combate, la lucha propiciada por obtener unos recursos que por desgracia son limitados y sin los cuales la Vida no puede mantenerse.

La Vida comenzó, y sigue siendo, frágil, sin embargo proliferó, derramándose sobre los continentes como la espuma que surge de una olla de leche hirviendo.

Uno más uno igual a tres. ¡Que extraña forma de hacer sus cuentas tiene la Vida!. Es así, con esta magia, como engendra muchedumbres y fabrica multitudes, pero antes de ser tres, uno debe unirse a uno, como dos polos opuestos que se atraen y se unen el uno con el otro.

Así nació el Amor. Todos hemos nacido de esta regla del juego de la Vida que requiere que se unan dos para que exista un tercero. Cada uno posee únicamente la mitad de lo que hace falta para poder crear a otro, y la naturaleza proporciona un medio para acercarse a la segunda mitad, la seducción.

La seducción es una fuerza que actúa a distancia, como la atracción gravitatoria. Es una llamada poderosa, acuciante. Nunca se ha visto que la belleza armonice con la impaciencia. En el Amor, el camino que serpentea es siempre el camino más corto. Cuando los amantes se conocen se abrazan, se mezclan como el fuego se mezcla con el humo.

Es el Amor quien me sacó de la nada. Y luego tuve dos vidas. Una la que viví en el vientre de mi madre, y la otra, la que he vivido en este mundo. Desde el momento en que fui concebido hasta que nací, viví una versión reducida de la historia del Génesis. Al principio era una criatura acuática, la bolsa de aguas reemplazaba el mar primitivo del principio del mundo. En esa época en la que apenas era del tamaño de una habichuela, tenía un parecido sorprendente con los animales. Es en esa época en la que se modelan poco a poco nuestros cuerpos, y todos nos parecemos como ríos, porque somos como chorros de agua que brotan de una misma fuente, como las nervaduras de una misma hoja, como las ramas de un mismo árbol.

Todos somos miembros de una misma tribu: la gran Tribu de los Vivos. Así que yo era en parte pez y en parte rana cuando aún vivía en el vientre de mi madre, con branquias en el cuello y aletas en los costados, flotando en las aguas de mi mullido y flexible acuario.

Cada ser se construye célula tras célula, como un gran pueblo, con sus calles y sus barrios, mientras late el tam-tam del corazón y las venas trazan en el cuerpo las mismas figuras que los ríos en la Tierra.

La materia tiende al caos como el río tiende al mar. Los seres vivos somos como piraguas luchando contra la corriente del tiempo. Hacemos trampas con el tiempo, pero él solo conoce un camino, sólo sigue una pendiente, la que lleva a la degradación.

Reservamos nuestra forma de seres vivos destruyendo a otros seres vivos. Nuestra existencia es siempre el resultado de la depredación, porque la vida es así, en cierta forma caníbal. La Vida devora a la Vida.

Todo lo que empieza debe acabar, sino ¿para qué serviría el tiempo?

¿Quién ha visto que un río remonte hasta su origen? ¿o que un polluelo vuelva a su huevo? El fuego devorador acaba siempre por perder su apetito y extinguirse. La montaña erguida acaba por arrodillarse y extenderse como una llanura, y la Vida, la Vida se toma al revés la Ley del tiempo, se construye, crece y embellece en un mundo en el que todo se precipita a un gran desorden, huye de la calma y tranquilidad de lo inanimado y avanza decididamente como un equilibrista sobre la cuerda floja, rechazando el ajuste de cuentas.

Pero no podemos huir eternamente del paso del tiempo. En el Cosmos eso está prohibido.

Un día mi cuerpo abandonará la lucha y devolverá al mundo la materia de la que está hecho. Esta colección de miles de millones de átomos que soy, morirá como mueren las estrellas, sembrando el espacio con su materia. Todos los átomos que un día vinieron a reir, a llorar, a aprender, a conocer, a enamorarse y a danzar en mí, darán vueltas y más vueltas y luego, por último, un día se irán... y volverán a danzar en otro tiempo, en otro lugar, en otro cuerpo.

Todo lo que empieza debe acabar. Esto es así en todo el Universo, en todo el Cosmos.

Aceptémoslo y disfrutemos, en la medida de lo posible, de los grandes misterios planteados por la Vida y la Consciencia.


-- Texto extraído y modificado del film Génesis.

lunes, enero 08, 2007

Galileo Galilei

Tal día como hoy, 8 de enero, pero en el año 1642, fallecía Galileo Galilei, el padre de la ciencia moderna.

Tras el desarrollo y perfeccionamiento del invento que lo hizo célebre, el telescopio, descubrirá la naturaleza de la Vía láctea, podrá contar las estrellas de la constelación de Orión y constatará que ciertas estrellas visibles a simple vista son, en verdad, cúmulos de estrellas. Galileo también observó los anillos de Saturno -aunque no descubre su naturaleza- y estudió las manchas solares.

El 7 de enero 1610, Galileo hace un descubrimiento capital : remarca 3 estrellas pequeñas en la periferia de Júpiter. Después de varias noches de observación, descubre que son cuatro y que giran alrededor del planeta. Se trata de los satélites de Júpiter, que llama Calixto, Europa, Ganímedes e Io, (llamadas hoy satélites galileanos en su honor).

El 4 de marzo 1610, publica en Florencia sus descubrimientos dentro de El mesajero de las estrellas (Sidereus Nuncius), resultado de sus primeras observaciones estelares.

Para él, Júpiter y sus satélites son un modelo del sistema solar. Gracias a ellos, piensa poder demostrar que las órbitas de cristal de Aristóteles no existen y que todos los cuerpos celestes no giran alrededor de la Tierra. Es un golpe muy duro a los aristotélicos. El corrige también a ciertos copernicanos que pretenden que todos los cuerpos celestes giran alrededor del Sol.

El 21 de febrero de 1632, Galileo, protegido por el papa Urbano VIII y el gran duque de Toscana Fernando II de Medicis, publica en Florencia su diálogo de los Massimi Sistemi (Diálogo sobre los dos grandes sistemas del mundo), donde se burla implícitamente del geocentrismo de Ptolomeo.

El 22 de junio 1633, en el convento dominicano de Santa María, se emite la sentencia : Galileo es condenado a la prisión de por vida (pena inmediatemente conmutada por residencia de por vida por Urbano VIII) y su obra es prohibida. Aún con así, Galileo cede y se retracta.

En 1642, Galileo fallecía a la edad de 78 años, mientras trabajaba en el perfeccionamiento del reloj de péndulo, tras haber vivido una vida maravillosamente creativa y fructífera, únicamente ensombrecida y amargada por el oscurantismo y las maniobras religioso-políticas propias de aquellos que ostentaban el poder.

viernes, diciembre 29, 2006

Carl Sagan

El pasado día 20 de diciembre de 2006 se cumplieron diez años de la muerte del famoso astrónomo y divulgador científico Carl Sagan.

Coincidiendo con el aniversario de su muerte, se ha escrito muchísimo, especialmente en la Web, sobre su persona. Hoy yo también quiero sumarme a todos los que lo han hecho, para hablar sobre su obra y la repercusión que ha tenido sobre mí.

He leído bastantes libros de este autor. En general, lo que más me gustaba -me gusta- es su sensibilidad al divulgar la Ciencia, su humanidad al contar relatos y cómo transmitía ilusión y optimismo basándose en algo tan al alcance de cualquiera como la observación de nuestro maravilloso Universo.

Leer a Carl Sagan siempre me evoca la imagen de un niño excitado por lo siguiente que va a aprender, a ver y/o a experimentar. Esa imagen sintetiza la esencia misma de la inteligencia humana, la curiosidad.

Al igual que para otros muchos, su obra Cosmos ha sido para mí absolutamente reveladora y forjó en mi vida unas incansables ansias de saber y comprender, por atesorar conocimientos básicos, por la divulgación científica y los avances tecnológicos y, por supuesto, por el método científico.

Sagan consiguió todo esto sin separarse por ello de la realidad humana. Ni un ápice del halo de científico loco, o de profesor gafotas aburrido. Además de ser un divulgador científico excepcional, era capaz de responder preguntas fundamentales y formular otras nuevas sin que el lector perdiera jamás el interés por los temas planteados.

Podría escribir maravillas de su obra, libros tan sugerentes y hermosos como Contact, el cerebro de Broca, Cosmos, Cometa, El Mundo y sus Demonios, Miles de Millones, etc., pero quizá merezca la pena destacar la última parte del último capítulo de su libro 'miles de millones' , que fue escrito de forma póstuma por su mujer Ann Druyan quién le acompañó en sus últimos días.

No me avergüenza decir que se me empañaron los ojos leyendo el proceso final de su enfermedad, escrito primero de mano de Carl y culminado por Ann tras su fallecimiento. No me emocionó la muerte en sí -eso es parte de la vida y todos tendremos que pasar por ahí-, sino el hecho de que al igual que su vida, vivió su muerte con total entereza y perspectiva -no exenta de las muy humanas ansiedades, temores y penas, claro-, sabiendo de antemano cuál y cómo iba a ser su final. Pudo despedirse de los suyos y prepararse para formar parte del Cosmos en forma de materia inerte, como todos lo seremos y fuimos alguna vez, antes de que el misterio de la evolución permitiera que la mágica chispa de la Vida desequilibrara la severa balanza del equilibrio termodinámico.

Muchos sienten su vida completamente llena viviéndola y disfrutándola al día sin hacerse más preguntas ni reflexiones. Otros nos sentimos un poco más inquietos cuando nos planteamos alguna de esas preguntas que no son fáciles de responder, como qué somos realmente -más allá de las teorías cosmológicas básicas-, dónde estamos o para qué. La observación del Universo no siempre desentraña estos misterios, pero siempre es absolutamente reveladora.

Pienso que es precisamente eso lo que lo hizo tan especial. Su trabajo le erigió como portavoz de los misterios y las maravillas del Cosmos.

Aprendí de divugadores como Carl a obtener una placentera recompensa tan solo por el hecho de formular dichas preguntas, de obtener respuestas aunque sean parciales, e incluso de refutarlas mentalmente.

Ojalá que mis hijos, los hijos de mis hijos y las posteriores generaciones puedan disfrutar e interesarse por la Ciencia, sobre todo si les llega de la mano de personas tan sensibles e inteligentes como lo fue él.

Sirva este texto como un pequeñísimo tributo a Carl Sagan, un recuerdo especial y personal dedicado a él. Como él mismo diría, 'tan solo una voz en la fuga cósmica...'

Hasta siempre, Carl.

miércoles, noviembre 29, 2006

LCD de Samsung del grosor de una tarjeta de crédito



Leo en esta Web que nuestros amigos de Samsung acaban de lanzar al mercado una pantallita LCD del tamaño aproximado de una tarjeta de crédito corriente. Quizá lo más interesante es que ese LCD tiene también el mismo grosor que una tarjeta de cŕedito, unos impresionantes 0,82mm.

Me imagino un mundo -cercano- dominado por dispositivos inalámbricos, con pantallas de unas 8-9 pulgadas, muy ligeras, del estilo de la que acaba de anunciar Samsung, con almacenamiento en memorias Flash, sin parte móviles y con un consumo raquítico que les permita funcionar con baterías más de 9 horas. ¿Tablets, o móviles con esteroides? Eso depende de los departamentos de marketing y de cómo puedan llegar mejor a su público, pero conceptualmente es crónica de una evolución anunciada.

Con esos dispositivos y puertos mini USB 2.0 y bluetooth, o el micro-equivalente inalámbrico estándar en el mercado en ese momento, el modo de trabajar/disfrutar cambiará incluso para los más geeks.

Ya he dado mi opinión respecto al "servidor del hogar" en otros posts. No hace falta profundizar en la idea: el servidor de casa está 24h conectado a la Red y debe proporcionar servicios mínimos. Nada de 4 cores, tamaño torre y consumo exagerado. Para estar conectado las 24 horas del día a la Red hace falta algo más ligero... y barato, tanto en coste de adquisición como de mantenimiento, principalmente consumo eléctrico.

El 'ordenador de casa', en el que guardas las fotos, editas los vídeos de tus hijos y/o escribes informes, etc. es YA un portátil, para esto no hay que esperar al futuro, es la decisión de compra mayoritaria según múltiples encuestas.

Si exceptuamos algún tipo de aplicación profesional en las que cualquier cantidad de potencia de cálculo es insuficiente, éstos ya tienen capacidad para hacer de todo.

El mediacenter del hogar podría ser cualquiera de los anteriores conectando el vídeo a la TV de forma inalámbrica (al tiempo), u otro dispositivo 'ligero' similar a los descritos. No solo eso, sino que esas funciones se irán incrustando en las TVs. ¿por qué? Por que la TV ya 'habla' MPEG e irá incorporando funcionalidad que le permita acceso a Redes y almacenamiento y por tanto serán convertidas más en lo que hoy conocemos como mediacenter.

El móvil será -ya empieza a serlo- el comunicador por excelencia del futuro. Por supuesto que tendrá capacidad de almacenamiento ya que esta es cada vez es más compacta y accesible, pero la función de estos dispositivos será la comunicación , con otras personas y -novedad- con otras máquinas.

Muchas novelas de ciencia ficción ya hacen uso acertado del lenguaje y, con gran previsión, se refieren a los móviles del futuro con el término comm, comunicador, o similar, dando a entender que el móvil de hoy es el aparato de comunicación personal por excelencia del futuro. Cuando incluyan la funcionalidad descrita en los primeros párrafos de este post, principalmente una pantalla TFT más grande y más capacidad de almacenamiento y proceso, tendremos que ir pensando en cambiarle el nombre y sumarle a la ciencia ficción otro tanto.

Al que argumenta que en un aparato así no se puede verse un vídeo, ni escribir un mísero mail HOY le doy la razón. Pero tan solo de momento.

Hoy en día hay pantallas grandes y teclados en cualquier sitio y estos últimos se harán inalámbricos en breve, lo que facilitará conectarlos como dispositivos de entrada a casi cualquier dispositivo capaz de manejar información . En una primera evolución, bastará conectar uno de estos y trabajar al estilo 'clásico'. Más adelante podríamos dictar a nuestro comms -¿a que mola el término?- y esperar a que él haga la conversión a texto ¿Que el proceso falla por los ruidos, etc.? Cierto, pero tras una conversión parcialmente correcta, sólo restaría modificar a golpe de lápiz los fallos que se hayan detectado en la conversión y listo.

Así, hay quien esgrime acertadamente que, por el momento, estos dispositivos son fundamentalmente para consumir información y no para producirla. Nada de hacer informes, ni publicar páginas Web, ni siquiera publicar posts. Es cierto, pero solo parcialmente y porque no estamos considerando alternativas elegantes y más humanas en el frente de la generación de información.

Volvamos a la idea del reconocimiento de voz ágil aunque imperfecto, y hagamos un cálculo rápido. Acabo de consultar la lista de llamadas recibidas/realizadas en mi móvil. Esta mañana he recibido 4 mensajes de texto y enviado otros 3, el equivalente natural del mail del ordenador. Sin embargo, he realizado 5 llamadas de voz de unos 4 minutos y recibido 9 más de esa misma duración media. En total, y tirando por lo bajo, 300 palabras por minuto para llenar el canal -nada de dos hablando a la vez, eso es trampa, además de mala educación-. Todo lo hablado supone un total de 16.800 palabras, o sea, aproximadamente 100.800 bytes de información si tomamos una longitud media de 6 letras por palabra para el castellano.

No es por nada, pero escribir un texto de casi 17.000 palabras en menos de una hora (56 minutos), no está nada mal para un dispositivo de entrada.

Para mí, el enfoque del reconocimiento de voz en este tipo de dispositivos no debería ser la búsqueda de la perfección, sino la agilidad del sistema. Conseguir un software que pueda rodar en un móvil de forma ágil, aunque fuera imperfecto, constituiría un avance importantísimo en cuanto a cambio de paradigma en el uso de interfaces de ordenadores.

Otros argumentarán que un dispositivo móvil nunca tendrá capacidad de almacenamiento elevada. También es cierto, pero ni falta que les hace. Ya tenemos un invento que se llama Internet y estos aparatos sustancian el acceso universal inalámbrico ¡que sea Google -o equivalente- el que guarda todos mis datos!
Por último, hay que tener en cuenta que el coste de la electrónica de consumo sigue cayendo en picado y, lo que es más importante, su uso va en aumento, lo que, tal como dicta la Ley de Metcalfe, aumenta su funcionalidad potencial.

Ya es hora que la tecnología informática de propósito general avance hasta convertirse en algo parecido a un electrodoméstico. Salvando las distancias, los reproductores de MP3 lo han conseguido y los reproductores de DVD también. Ahora a la tecnología informática, a los dispositivos capaces de procesar información, les toca miniaturizarse y volverse más humanos, o como diría Jakob Nielsen , más 'usables'.